El triunfo del Constitucionalismo
Marsella Cruz

Villa se había distinguido por ser un militar con poca tolerancia a la autoridad; con el conocimiento y orgullo de ser un excelente estratega tomaba las decisiones por su cuenta, pese a que Carranza ordenaba otra cosa. En marzo de 1914 Villa estaba a punto de fusilar al gobernador de Chihuahua Manuel Chao y Carranza lo impidió porque al parecer el cargo no era lo suficientemente importante para una decisión así. Villa obedeció pero de mala manera. Más tarde, en junio del mismo año Villa deseaba tomar la ciudad de Zacatecas, pero Carranza había dado la orden de que no lo hiciera. Villa y su División del Norte desobedeció y la tomó, ganó la ciudad de Zacatecas pero a base de un tremendo derramamiento de sangre. Pese a haberse insubordinado Villa entregó la ciudad a Carranza y permitió que éste nombrara al general Pánfilo Natera, hombre de toda su confianza, mientras regresaba a Torreón.

Más tarde se llevó a cabo una reunión en la ciudad de Torreón en la que aparentemente llegarían a acuerdos importantes para evitar futuras confrontaciones entre la División del Norte y Carranza, así, se firmó el Pacto de Torreón, en el cual los villistas reconocían a Carranza como Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, pero en calidad de interino, el cual debía convocar a una convención en donde se fijara la fecha de las elecciones así como el programa revolucionario de gobierno; además se declaraba necesario terminar con Ejército Federal, buscar el bienestar de los obreros, la restitución de sus tierras a los campesinos y poner en acción otros medios que ayudara a éstos a tener una vida más justa y, finalmente, investigar hasta qué punto la Iglesia había colaborado con Huerta. Este pacto, sin embargo, sólo aminoró pero de manera momentánea los conflictos entre Villa y Carranza. Ninguno tenía confianza en el otro.

Una vez que Carranza se encontró en Palacio Nacional y nombrado su gabinete, lo que más le interesaba era arreglar las cosas también con los zapatistas, de tal suerte que el 28 de agosto de 1914, en Cuernavaca, se llevó a cabo una reunión en la que los zapatistas pedían la total sumisión a los principios del Plan de Ayala y a Zapata. En primer lugar no todo el problema era la tenencia de la tierra, y en segundo Carranza no estaba dispuesto a ceder el gobierno a un campesino con escasa preparación, así que Manuel V. Palafox, representante de Carranza en esta reunión, también se mostró intransigente y la reunión fracasó. Muy pronto comenzaron nuevamente los problemas entre zapatistas y constitucionalistas.


Como las cosas habían salido mal con los zapatistas, Carranza quiso intentar de nuevo con los villistas, así que envió al general Álvaro Obregón a intentar la reconciliación con la División del Norte. Villa deseaba una reunión para discutir la situación política y económica de México, mientras que Carranza lo que deseaba era una reunión de los jefes y militares de su confianza para discutir asuntos de carácter nacional. Cuando Villa fue notificado se molestó tanto que decidió no participar. Un día antes de celebrarse la convención Obregón fue a Chihuahua a hablar con él, y no obstante que estuvo a punto de ser fusilado por Villa logró que éste asistiera a la reunión pero bajo la condición de que se llevara a cabo en un punto neutral. La ciudad de Aguascalientes fue la escogida.

El 1.° de octubre de 1914, en la Ciudad de México se iniciaron los trabajos de la Convención de Aguascalientes. A ella asistieron los jefes y gobernadores seguidores de Carranza ante quienes presentó su renuncia, pero ésta no fue aceptada. El 10 de octubre de 1914 se llevó a cabo la inauguración de la Convención de Aguascalientes en esa ciudad. Los villistas ocupaban casi toda la ciudad y se regodeaban en desprestigiar a Obregón y a otros jefes carrancistas. Finalmente, el 17 de octubre arribó Villa a la Convención. Se decidió invitar a Carranza y a Zapata. Carranza dio un documento que pedía se leyera en la Convención, mientras que Zapata envió a un grupo representativo. El 24 llegaron los zapatistas quienes pedían la revisión del Plan de Ayala y hacían toda clase de críticas a Carranza. Desde ese momento la convención empezó a tener un viso político. Carranza decidió no asistir y además dijo que renunciaría al poder si Villa y Zapata se retiraban a la vida privada, y pidió que se estableciera un gobierno preconstitucional que se dedicara a resolver los problemas más apremiantes del país; para el puesto fue nombrado Eulalio Gutiérrez. Los asistentes a la Convención decidieron solicitar tanto a Carranza como a Villa y Zapata dejaran sus fuerzas y se sometieran a la decisión de su retiro. También que se nombrara un presidente provisional por veinte días mientras regresaba la Convención a la Ciudad de México. Villa aceptó pero siguió dando órdenes, Carranza optó por irse a Córdoba, Veracruz, desde donde estableció su nuevo gobierno, y el 6 de diciembre de 1914 Gutiérrez, Villa y Zapata presenciaban el desfile y la entrada de la División del Norte a la Ciudad de México. Muy poco duró esta amistad de los tres líderes contrarios ahora de Carranza. Gutiérrez pidió a Villa ir a Veracruz y Puebla para atraerse a las tropas carrancistas, pero Villa estaba encantado con la ciudad y no aceptó. Por su parte los zapatistas no estaban de acuerdo en dejar la ciudad a un presidente que no fuera Emiliano Zapata, así que la anarquía comenzó a reinar en la ciudad. Cada contingente obedecía a su líder, cada líder se consideraba la única autoridad. Al verse rodeado de villistas Gutiérrez fue en busca de Carranza para buscar su protección, y la lucha interna comenzó de nuevo. Los constitucionalistas ocupaban la periferia de la República, mientras que zapatistas y villistas tenían bajo su poder la parte del centro. Más tarde los villistas dejaron la ciudad y los zapatistas quedaron en ella. Sin embargo, era obvio que el Ejército Constitucional tenía más formación y estructura, así que Carranza emitió un comunicado en el que acusa a Villa de estar provocando nuevas rupturas, y más aún no hacer caso a la solución de los problemas más apremiantes del país; pero quizás lo más importante es que hizo algunas reformas al Plan de Guadalupe, en las que trató los temas agrarios, la propiedad privada, los impuestos, el Municipio Libre y leyes relacionadas con el matrimonio, la revisión de los códigos civil, de comercio y penal, así como el tema de la educación. En octubre de 1915 el gobernador de Veracruz Cándido Aguilar expidió decretos relativos a las condiciones laborales de los obreros. Por supuesto todos estos cambios hicieron que la clase obrera nuevamente se uniera al carrancismo, sin embargo el país estaba convulsionado. Los carrancistas se encontraban en verdaderos apuros luchando contra villistas y zapatistas.

Respecto de la política exterior, Estados Unidos requería la paz en México ante la Guerra Mundial, así que lanzó un ultimátum para que los revolucionarios se pusiera de acuerdo. Para entonces los carrancistas ya controlaba casi todo el territorio nacional, algo que por cierto no convenía a los Estados Unidos pues Carranza siempre se había presentado reticente a que ese país del Norte se inmiscuyera en los asuntos nacionales. Zapata para el presidente Wilson estaba fuera, y sólo le quedaba Villa a quien empezó a apoyar. Sin embargo ni el apoyo de ese país fue suficiente para que Carranza perdiera, y el 14 de abril de 1916 Carranza volvía a implantar los poderes federales en la Ciudad de México.

El 1.° de diciembre de 1916 se reúne el Congreso Constituyente, convocado por Venustiano Carranza, para llevar a cabo las reformas de la Constitución de 1857. El 5 de febrero de 1917 es proclamada la nueva Carta Magna y el 1.° de mayo don Venustiano Carranza ocupa nuevamente la silla presidencial.



 
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