EFEMÉRIDES
 

Características de las familias de invetebrados
Roberto Castro

Características de las familias

· Trilobites
Aparecieron hace 570 millones de años y se extinguieron hace 250. El tórax estaba formado por segmentos, cada uno con un par de apéndices birrámeos (con dos ramas; una de ellas transformada en branquia respiratoria). El nombre viene de que en ellos se distinguen tres lóbulos: cabeza, tórax y pigidio.

· Mandibulados
Comprende las clases de los crustáceos, los miriápodos y los insectos, caracterizados sobre todo por la presencia de apéndices bucales (maxilas y mandíbulas) y antenas en la cabeza.

· Crustáceos
Son marinos, aunque existen especies terrestres. Tienen apéndices birrámeos, por lo que respiran por branquias, o también por la piel. Algunas especies son parásitas; también existen especies de viva sésil: viven anclados al sustrato. La mayoría son totalmente libres. El cuerpo está dividido en cefalotórax y abdomen, éste con seis segmentos articulados y un telson o cola. En la cabeza hay dos antenas birrámeas sensitivas, dos ojos compuestos con un pedúnculo móvil, tres pares de apéndices masticadores y tres manipuladores de alimento (maxilípedos). Después hay cinco pares de patas andadoras birrámeas, con sus branquias dentro del caparazón. El primer par tiene pinzas. Cada segmento del abdomen tiene dos apéndices, copuladores en los machos y transportadores de huevos en las hembras.

Existen unas 35.000 especies actuales, agrupadas en seis subclases: branquiópodos, ostrácodos, copépodos, branquiuros, cirrípedos y malacostráceos.

El tipo de los artrópodos actuales se divide en dos subtipos: quelicerados (cangrejos bayoneta, escorpiones, arañas, garrapatas, ácaros) y mandibulados (crustáceos, ciempiés, milpiés, insectos).

· Miriápodos
Su nombre proviene del griego mirias, diez mil, y podos, pies, por la cantidad de patas marchadoras que poseen. Son terrestres. Su valor taxonómico (clasificación biológica) es dudoso.

En la cabeza hay un par de antenas, una boca con mandíbulas masticadoras y un par de ojos simples.

El resto del cuerpo son todos segmentos consecutivos, con un par de patas (ciempiés y escolopendras) o dos (milpiés).

Son de sexos separados. Se dividen en progoneados y opistogoneados. Los ciempiés son carnívoros y matan a sus presas con las garras venenosas que tienen en el primer segmento del tronco. Los milpiés suelen ser herbívoros y tienen el cuerpo cilíndrico.

· Insectos
Del latín insectum, subdividido. Su principal característica es que son hexápodos, con seis patas.

Son animales de dimensiones variables, desde algunas especies parásitas microscópicas a otras de varios centímetros de longitud, y presentan también las formas más diversas.

Tienen el cuerpo dividido en cabeza, tórax y abdomen. En la cabeza llevan el aparato bucal, más o menos complejo (chupador, lamedor, picador, mordedor, etc.), y por lo general dos pares de antenas articuladas, varios ocelos y dos ojos compuestos.

El tórax se divide en tres segmentos, provisto cada uno de ellos de un par de patas (carácter general del grupo); el segundo y tercer segmentos llevan un par de alas, aunque algunos insectos sólo poseen dos alas en total o ninguna. El abdomen consta de 11 segmentos. La epidermis está recubierta de una cutícula dura, que constituye un esqueleto externo, el cual alcanza, a veces, un grosor considerable. Está formada por quitina, esclerotina y proteínas, que secretan las glándulas epidérmicas, y se articula mediante zonas blandas, lo que permite los movimientos del animal.

Los órganos sensitivos están muy desarrollados. Hay ojos compuestos, receptores acústicos (en las patas), receptores químicos (antenas) y receptores mecánicos (pelos).

Respiran a través de un sistema traqueal, gracias al cual todas las células reciben oxígeno constantemente a través de unos conductos llamados tráqueas. La circulación es abierta, con sólo una parte del cuerpo provista de vasos; el principal de éstos es el dorsal, que lleva un engrosamiento llamado corazón. Los insectos tienen gran número de glándulas secretoras (por ejemplo, productoras de cera, de veneno, etcétera).

Los sexos están separados y la reproducción puede ser por anfigonia, pedogénesis o partenogénesis. La pedogénesis es una forma de reproducción observada en algunos insectos, en que, una vez alcanzado un determinado grado de desarrollo larvario, las gónadas maduran y los ovocitos crecen hasta producir nuevas larvas. Éstas crecen y, tras romper el tegumento de la larva original (que muere), salen al exterior y completan su desarrollo, unas veces del modo normal (con metamorfosis) y otras repitiendo de nuevo el ciclo.

La partenogénesis consiste en el desarrollo del óvulo sin haber sido fecundado. A veces tiene lugar a lo largo de generaciones, aunque suele alternar con reproducción sexual.

Ponen los huevos, aislados o en grupos, a veces en el interior de estructuras especiales, y según la modalidad de puesta se distinguen entre ovíparos, ovovivíparos y vivíparos. El ciclo vital puede ser simple o complejo y suele pasar por una serie de fases con cambios notables en la morfología del individuo en cada una de ellas (metamorfosis). Para el crecimiento dimensional del adulto, se sirven de mudas.

La mayor parte de los insectos son solitarios, y los dos sexos sólo se asocian para la cópula. Hay cuatro grupos (termes, hormigas, avispas y abejas) que tienen vida social. En las abejas y hormigas llegan a presentar castas, según su ocupación, que se refleja en su aspecto exterior. No es algo que diluciden las hormigas o abejas, sino algo genético. Además llegan a morir por defender su colonia, pero esto es también genético.

Aunque la mayoría son sedentarios y pasan la estación desfavorable en un estado de letargo, hay algunos que realizan grandes migraciones.

Han conquistado casi todos los medios del planeta, salvo el marino. Los insectos más antiguos proceden del devónico medio, hace unos 300 millones de años, y las cerca de 750 000 especies descritas constituyen casi las dos terceras partes de las especies animales conocidas. La clase se subdivide en cuatro subclases: oligoentomados, mirientomados, polientomados y euentomados.

La gran expansión de estos seres se debe a tres factores principales:

1. Son pequeños en su mayoría (de 2 a 40 mm), lo que hace que necesiten menos comida y pasen desapercibidos a los predadores.

2. Han perfeccionado extraordinariamente su aparato locomotor. Tienen seis patas, lo que hace posible que se sostengan en el despegue vertical. Los insectos voladores son los únicos capaces de despegar verticalmente.

3. Las patas están modificadas de acuerdo con su función y dependiendo del animal: correr, saltar, excavar, etcétera.

4. Han desarrollado las alas directamente para volar, no como aves o murciélagos que evolucionaron a partir de otros órganos motores.

5. Se reproducen constantemente. La hembra no debe esperar a estar en celo, sino que siempre puede poner huevos.

· Quelicerados

La principal característica de este tronco de los artrópodos es la presencia de un par de quelíceros situados en la cabeza. Se trata de animales acuáticos o terrestres, que se agrupan en unas 30 000 especies, distribuidas en tres clases: los merostomas, los arácnidos y los pantópodos. Los arácnidos son casi en su totalidad terrestres, con unas pocas especies adaptadas a la vida acuática de un modo secundario, mientras que los otros dos grupos son acuáticos (dulceacuícolas y marinos los primeros, y exclusivamente marinos los últimos).

· Arácnidos

El cuerpo está dividido en dos regiones principales: la anterior, prosoma o cefalotórax, no segmentada, y el abdomen u opistosoma, que está segmentado en escorpiones y redondeado en arañas. El abdomen puede estar dividido en dos porciones, mesosoma y metasoma, la primera unida al prosoma y la otra situada a continuación.

En el cefalotórax se encuentran un par de quelíceros (apéndice terminados en pinzas o quelas), que suelen llevar una glándula venenosa en su base, y un par de pedipalpos, que pueden ejercer una función sensorial, o bien llevar una pinza en el extremo para capturar a las presas (como los escorpiones). Carecen de antenas. Dependiendo de la especie tienen cinco pares de ojos (escorpiones) o cuatro (arañas). Tienen ocho patas. Carecen de una cabeza diferenciada, lo mismo que de apéndices bucales muy especializados. Por ello digieren externamente a sus víctimas. Segregan unos líquidos digestivos que disuelven los tejidos de la presa mientras es sujetada con los quelíceros.

Las arañas poseen glándulas que segregan una proteína que se vuelve rígida al contacto con el aire, convirtiéndose en seda. Ésta es utilizada por arañas jóvenes para transportarse. Producen un fino hilo de seda, que es llevado por el aire, con las arañas colgando. También la utilizan para cazar. Tejen una red en espiral, muy pegajosa. Si cae algún animal emitirá vibraciones que sentirá la araña.

La fecundación de las arañas es bastante curiosa: los machos tejen una pequeña red en la que depositan espermatozoides. La sujetan con los pedipalpos y danzan con la hembra, tras lo que depositan los espermatozoides en la abertura genital femenina, que se encuentra en la parte anterior del abdomen. Tras esto, la hembra puede comerse al macho, o no.

Los escorpiones tienen doce segmentos en el abdomen, terminado en un aguijón venenoso. Son vivíparos.

Los ácaros llegan a ser microscópicos, con la cabeza, el tórax y el abdomen fusionados. Suelen ser parásitos y transmiten enfermedades.
 
     
 
 
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